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El personal de la NAMB  se adentra en el campo misionero de Georgia en el Día de Enfoque Espiritual

Por Mickey Noah

CLARKSTON, Georgia – Mientras que 260 miembros del personal de la NAMB bajaban de uno de los cuatro autobuses que los transportaron desde su oficina ubicada en Atlanta a Clarkston (unos 40.23 kilómetros), docenas de refugiados también convergían en la iglesia Clarkston International Bible Church (CBS) alrededor de las 9:30 de la mañana del 3 de septiembre.


John Reeves (al fondo), un oficinista de correo de la NAMB perteneciente a las oficinas ubicadas en Alpharetta, Georgia, y Carlton Butler (primer plano), especialista en mantenimiento de la NAMB, distribuyen folletos y Biblias disponibles en una gran variedad de idiomas y dialectos durante el Día de Enfoque Espiritual de la NAMB celebrado el 3 de septiembre. Foto de John Swain.


Matt King, consultor jefe de producción de la Junta de Misiones Norteamericanas, ayuda a Debbie, una refugiada de Bhután, a llenar  un formulario de seguro médico durante una sesión en la que el personal de la NAMB ayudó a los refugiados a practicar su inglés en iglesia Clarkston International Bible Church , de Clarkston, Georgia, durante el Día de Enfoque Espiritual de la NAMB celebrado el 3 de septiembre. Foto de John Swain.


Ty Salter, normalmente coordinador del equipo de finanzas de iglesias de la NAMB, riega una planta instalada en la Primaria Idlewood de Clarkston, Georgia, durante el Día de Enfoque Espiritual de la NAMB celebrado el 3 de septiembre. Foto de John Swain.


La misionera de la NAMB, Phyllis Foy, lee a los niños de quinto grado de la escuela primaria Idlewood de Clarkston, Georgia, como parte del Día de Enfoque Espiritual de la NAMB celebrado el 3 de septiembre. Foto de John Swain.

Los hombres y las mujeres inmigrantes (en su mayoría llevando las vestimentas de colores brillantes de sus países de origen) estaban realizando su peregrinación semanal a la iglesia para aprender inglés. Ellos son afortunados, refugiados que han escapado de la guerra, el hambre, la persecución política y religiosa, y hasta la muerte en sus países de origen (Camboya, Irak, Liberia, Sudán, Birmania, Somalia, Tailandia y otros 30 países más). Sus credos son distintos: musulmanes, budistas, hindúes, cristianos coptos y hasta ateos.

Desde hace varios años, Clarkston (un pequeño pueblo georgiano de 2.6 kilómetros cuadrados de 7,200 personas, ubicado a 16 kilómetros al noreste de Atlanta, con estrechas calles sombreadas por árboles y atravesado a la mitad por una vía de tren) se ha constituido en el hogar de hasta 7,000 inmigrantes legales que han venido a los Estados Unidos. Muchos vivían en campamentos de refugiados un su país de origen antes de ser admitidos a los Estados Unidos, gracias al contingente de inmigrantes que este país admite en colaboración con las Naciones Unidas.

«Clarkston fue nombrado como un sitio de asentamiento de refugiados hace siete años», comentó Cathy Palmer, quien junto con su esposo, Tim, sirven como misioneros del Cuerpo de Servicio Misionero (MSC) de la NAMB, en Clarkston. «A los refugiados se les da tres meses para aprender inglés, obtener un trabajo, entender la logística del transporte público, el uso de los cupones de alimentos y la ayuda médica (Medicaid). Se les pagan tres meses de alquiler. Después de los tres meses, tienen que sobrevivir por su cuenta.»

El Día de Enfoque Espiritual de la NAMB  es generalmente un día semi-anual, un asunto casero, pero esta vez, los dirigentes de la Junta eligieron a Clarkston como sede de este evento. La idea era simple: sacar al personal afuera de los cómodos confines de Alpharetta, Georgia y llevarlos a un verdadero campo misionero, como lo es Clarkston. Para la mayor parte del personal de la NAMB, este evento sirvió para crear conciencia acerca del gran campo misionero que se encuentra a sólo unos kilómetros de Atlanta. 

Otro misionero MSC de la NAMB en Clarkston, Kevin Riley, pastor de la iglesia Clarkston International Bible Church dirigió una orientación para los 60 miembros del personal de la NAMB que estaban a punto de salir a las calles de Clarkston para testificar y efectuar caminatas de oración.

«Esta es una comunidad internacional.  Ustedes van a conocer gente de todo el mundo. Ustedes son la respuesta a las oraciones de muchas personas. Y delante de ustedes encontrarán gente con grandes necesidades espirituales. Ahora fortalecidos en el Señor compartirán el evangelio y sembrarán semillas», comentó Riley.

Los miembros del personal que con antelación se habían alistado para este evento  evangelístico en las calles, estaban equipados con materiales en swahili, nepalí, árabe, amárico (Etiopía) y en español, entre otros idiomas y dialectos.

Víctor Benavides, del equipo de la NAMB, compartió el evangelio en apartamentos ubicados a más o menos 1.6 kilómetros de la iglesia, y llevó a un hombre y una mujer jóvenes a los pies de Cristo. Otros repartieron folletos en las paradas de autobuses, en frente de la farmacia local y a las afueras de otros negocios ubicados en el centro de Clarkston.

En dos sesiones de alrededor de 200 personas cada una, Kendale Moore coordinó las clases de inglés conversacional, durante las cuales los miembros del personal de la NAMB conversaron con los refugiados que recién comienzan a aprender inglés. Mientras que Moore le contaba a la clase historias de la Biblia en el gimnasio de la iglesia, el misionero Kerry Jackson hacía dibujos en el pizarrón para ilustrarles lo que Moore contaba.

En la otra esquina del gimnasio, el personal de la NAMB distribuía folletos, testamentos y biblias impresas en diferentes idiomas. La agencia proveyó alimentos a los dos grupos de refugiados mediante la cadena de comida rápida Chick-fil-A. En el gimnasio se escuchaban conversaciones acerca de la familia, aficiones, trabajo y la vida en los Estados Unidos.

Connie Blanchette, asistente del ministerio de la NAMB, y cinco equipos evangelistas visitaron a las mujeres refugiadas en apartamentos prediseñados. «No podíamos entender una sola palabra, pero el lenguaje del amor sí se entiende. Llevamos a una mujer africana a Cristo. No hay nada más grande que eso.»

Como parte de su proyecto de ministerio en Clarkston, Richie Stanley de la NAMB y su equipo de 11 personas fueron a la cercana escuela primaria Idlewood, una escuela conformada por niños de 32 países diferentes. El equipo de Stanley sembró flores, plantó plantas y esparció paja de pino fresco. Los misioneros nacionales de la NAMB, Bob y Phyllis Foy, leyeron a los niños de quinto grado de la primaria Idlewood.

En su calidad de presidente interino de la NAMB, Richard Harris agradeció al pastor Phil Kitchins y a la Clarkston International Bible Church, «por permitirnos asociarnos con ustedes».

«Esto demuestra hasta qué punto el área de Atlanta es un campo misionero. Sólo en Clarkston se hablan 54 idiomas diferentes. Esto hará que nuestro trabajo en la NAMB tenga cada día más sentido. No debemos minimizar las semillas que hemos sembrado el día de hoy», comentó Harris al personal de la NAMB.

Kitchins, (llamado por algunos el obispo de Clarkston) es un ex misionero de la IMB que trabajó con refugiados en Bruselas, Bélgica, y que ha servido a una iglesia de la CBS por cuatro años.

En esta mañana húmeda de septiembre, se detuvo en la puerta del gimnasio de la iglesia y dio personalmente la bienvenida estrechando su mano a cada uno de las decenas de inmigrantes procedentes de África, Medio Oriente y Asia que entraban al gimnasio para aprender inglés, de forma tal que puedan así permanecer en los Estados Unidos.

«Ministramos personas de entre 30 y 40 nacionalidades diferentes y de hasta siete idiomas diferentes en nuestras instalaciones», comentó Kitchins. Estas incluyen  congregaciones de etíopes, liberianos, sudanés, africanos occidentales, birmanés (Myanmar), karen (Myanmar), y bhutaneses. La iglesia está actualmente trabajando en la plantación de una iglesia para los refugiados iraquíes. Además de los caucásicos, los servicios de la iglesia en inglés incluyen filipinos y africanos occidentales. En total, la diversa iglesia de Kitchins recibe alrededor de 800 personas cada domingo.

«Los estadounidenses y los bautistas del sur tienen que comprender que hay una población de inmigrantes y refugiados en todo Atlanta y el sureste del país.  Es necesario que los bautistas abramos los ojos y comencemos a actuar. Clarkston es un microcosmos de todos los inmigrantes y refugiados que llegan a los Estados Unidos en la actualidad», comentó Kitchins, subrayando que los refugiados que él y su iglesia ministran son inmigrantes legales y no inmigrantes ilegales.

«Eventos como el celebrado hoy por la NAMB demuestran a los refugiados que otros se preocupan por ellos y sus almas.»

El líder del equipo de servicio y ministerio de evangelismo de la NAMB, Richard Leach, cerró el día. Aunque al personal de la NAMB siempre se le ha alentado a tomar hasta cinco días cada año para participar individualmente en proyectos de misión, Leach comentó que era la primera vez que el personal de la NAMB (como un grupo grande) se había adentrado al campo misionero para el Día de Enfoque Espiritual. Leach comentó que ésta no será la última vez.

«Sentimos que hemos aportado algo a la maravillosa obra que nuestros misioneros MSC están haciendo en Clarkston.  Nuestra gente se pregunta cuándo podremos hacerlo de nuevo», comentó.

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